Espacios Naturales Protegidos

Es un solar localizado en un barrio de Zaragoza.

Un solar que el planeamiento urbanístico recoge como Equipamiento de Asistencia y Bienestar Social.

Un solar que, por las circunstancias socioeconómicas actuales,  aún no se ha construido.

Un solar donde, años tras año, se ha ido desarrollando una vegetación espontánea fuera de los criterios urbanos que regulan su entorno más inmediato.

Un solar que, como marca la normativa municipal, se encuentra vallado y cerrado al público.

Un solar que compite en densidad, frondosidad y biodiversidad con la zona verde en la que se sitúa, cuya pobreza compositiva acentúa, aún más si cabe, el vigor de su estructura vegetal.

Un solar donde los procesos naturales se imponen al ritmo de la ciudad.

Un solar al que los bancos situados en su entorno, le dan la espalda.

Un solar, en definitiva, caracterizado por una vegetación autóctona bien estructurada, implantada sobre un suelo pensado para el bienestar social y preservado por una valla metálica que lo circunda.

Qué mejor metáfora para catalogar este solar urbano como un Espacio Natural Protegido.

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